Carlos no cambia
A pesar de su nuevo ascenso profesional, continua siendo el mismo impresentable de siempre.
Tras personarnos en el restaurante en el que había hecho la reserva, nos encontramos que el camarero/dueño nos dice: "lo siento, no hay sitio. Marcos llamó el lunes y ya le dijimos que no había sitio para hoy".
La respuesta no tiene sentido, pero si que parece claro, que el restaurante estaba lleno.

...no obstante recomendamos efusivamente el sitio (Restaurante Xemei, en Barcelona).


Joaquín dijo
Lo peor es que su incontinencia verbal a punto estuvo de costarnos 40 euros a base de mozzarella de bufala.
Eso sí, estaba buena.
22 Junio 2006 | 10:23 AM